Un año del apagón en España: “Puede volver a pasar si no se mejora la planificación del sistema eléctrico”

Un año del apagón en España: “Puede volver a pasar si no se mejora la planificación del sistema eléctrico”

Un año después del gran apagón eléctrico que dejó a España a oscuras durante horas, el decano de ingenierosVA, Rafael Álvarez, ha analizado en el programa Herrera en COPE Valladolid las causas del incidente y las posibilidades de que vuelva a repetirse. Su diagnóstico es claro: el sistema ha mejorado, pero el riesgo no ha desaparecido.

El decano ha explicado que aquel episodio ha servido, al menos, para concienciar a la sociedad sobre la dependencia energética. “Antes dábamos por hecho que la electricidad siempre iba a estar disponible”, ha señalado antes de destacar que ahora existe una mayor percepción de vulnerabilidad ante posibles fallos del sistema.

Un problema de planificación y equilibrio energético

Según Rafael Álvarez, el origen del apagón debe entenderse en el contexto de una combinación de factores técnicos y de planificación. Diversos informes coinciden en que el incidente tuvo un carácter “multifactorial”, con problemas de control de tensión y desconexiones en cadena en la red eléctrica.

En esta línea, el decano ha apuntado a una “falta de previsión” en la programación energética del día anterior como uno de los elementos clave. El sistema eléctrico, ha recordado, funciona mediante una planificación anticipada que determina qué centrales deben operar para garantizar la estabilidad. Si esa previsión falla, el equilibrio entre generación y demanda puede romperse.

El decano ha subrayado además el papel de la estructura del mix energético. En el momento del apagón, el sistema presentaba una elevada dependencia de fuentes menos estables, como la fotovoltaica, lo que lo hacía más sensible a perturbaciones. Cuando se produce una inestabilidad, estas instalaciones pueden desconectarse automáticamente como medida de protección, agravando el problema.

Más respaldo convencional y mayor coste

Un año después, el sistema ha adoptado medidas correctoras. Entre ellas, un refuerzo de la operación mediante mayor uso de energías convencionales, como los ciclos combinados de gas. Esta estrategia, según Rafael Álvarez, mejora la estabilidad, pero también incrementa el coste del sistema eléctrico.

Los datos del último año reflejan cambios en el mix energético, con un ligero aumento de las fuentes no renovables para garantizar la seguridad del suministro. Esta tendencia coincide con la necesidad señalada por expertos de contar con tecnologías que aporten inercia y estabilidad a la red.

¿Puede repetirse el apagón?

A la pregunta clave, la respuesta del decano es prudente: sí, podría volver a ocurrir. “El 100% de garantía no existe”, ha afirmado, aunque con el matiz de que las medidas adoptadas reducen significativamente el riesgo.

Los análisis técnicos respaldan esta idea. Aunque el sistema eléctrico es ahora más robusto, el apagón de 2025 evidenció limitaciones estructurales y la necesidad de mejorar la planificación, el control de tensiones y la coordinación del mix energético.

Uno de los aspectos que sigue generando incertidumbre es la falta de conclusiones definitivas sobre los responsables. Un año después, continúan abiertas investigaciones y expedientes, sin una atribución clara de responsabilidades, lo que dificulta las reclamaciones de los afectados.

Para Rafel Álvarez, esta falta de claridad responde a la complejidad del sistema eléctrico, donde múltiples factores y agentes intervienen en el funcionamiento diario.

El apagón del 28 de abril de 2025, considerado uno de los mayores incidentes energéticos en Europa reciente, dejó al descubierto la vulnerabilidad de un sistema en transición hacia las energías renovables.

Un año después, la principal lección, según el decano de ingenierosVA, es la necesidad de anticiparse: planificar mejor, diversificar las fuentes y garantizar la estabilidad de la red para evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.